Así como a nivel nacional la gestión del Secretario de Salud Rubinstein como la del Director Nacional de Salud Mental Luciano Grosso, evapora cada vez más la posibilidad de implementar plenamente la Ley de Salud Mental 26.657, en las provincias los respectivos Ministerios de Salud también destruyen los pocos dispositivos aplicables a la desmanicomialización que la ley plantea.

Sobre la cesantía de casi 100 trabajadorxs comunitarios capacitados e instrumentados por el ex Ministerio de Salud Nacional para atenciones territoriales en el NEA, se le suman las recientes decisiones en La Plata, en el ámbito programático del Hospital Alejandro Korn, que es el principal monovalente de la Provincia de Buenos Aires.

“Hay días que no tenemos papel higiénico para que los usuarios se limpien la cola; comen todos los días guiso con salpicado de carne, pero si viene algún juez, ese día les dan pollo; hay escases de insumos, recursos y espacios para desarrollar los talleres; exigimos nombramientos por concurso”, son las demandas que se acumulan una a otra en las voces de las delegadas y delegados de ATE, que instalaron una radio abierta en la puerta del Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero para informar a la comunidad y reclamar a las autoridades para que establezcan condiciones dignas de trabajo y den cumplimiento a lo que establece la Ley Nacional de Salud Mental y Adicciones.

La Junta Interna de Delegados de ATE denuncia violencia laboral, falta de personal en todos los agrupamientos, falta de insumos y recursos para desarrollar sus tareas. En el mismo sentido, reclaman el llamado a Concurso de todos los Departamentos de la Ley 10.430 –reclamo que se realiza desde enero de 2016-, además de concursos internos de supervisores, encargados y jefes.

Todos los consultados coinciden en que “si bien se impulsaron algunas cuestiones, en las condiciones que estamos hoy, de ninguna manera se va a poder implementar la Ley Nacional de Salud Mental en el año 2020” especialmente si se tiene en cuenta que en vez de abrir los espacios y dispositivos interdisciplinarios para externar a los usuarios “nos desayunamos con que tiene orden de Desalojo y está en peligro de cierre el Centro de Día Franco Basaglia”, que atiende a 180 usuarios externados que concurren todos los días y corre riesgo su continuidad en la casona que ocupa hace muchísimos años en el centro de La Plata.

Para Gloria Canaviri, Secretaria General Adjunta de ATE del Hospital Dr. Alejandro Korn, “Hay un sinfín de reclamos para adentro del Hospital que afectan a toda la comunidad: se vulneran los derechos de los trabajadores porque no les están respetando su derecho laboral, por ejemplo, no se les están respetando las Juntas Médicas, hay trabajadores con hernia de disco –que la Junta Médica ya hizo un dictamen que tienen que tener cambio de tarea-, pero hay una nueva dirección -desde hace veinte días-, que está queriendo que vuelvan a limpiar; también están vulnerando los derechos de los enfermeros, que son trasladados de sala cuando ya forman parte de un equipo y cuando la Ley de Salud Mental establece que hay que trabajar en equipo, pero también pasa con psiquiatras, psicólogos, acompañantes terapéuticos, enfermeros y enfermeras, trabajadores de limpieza, camareros. Una vez que hay un enfermero en una sala, que ya conoce a los usuarios, que empieza a existir cierta familiaridad, de golpe y porrazo te dicen: tenés que ir a otra sala. Esto afecta a los usuarios que están internados en este hospital y a los trabajadores.”

Por su parte, Yanina Sánchez, secretaria general de ATE en el hospital, manifestó que “nosotros queremos que empiecen a resolver, este gobierno viene hace cuatro años y vemos que dilata algunas cosas, ponen las prioridades ellos y no las prioridades que tiene el hospital público, la verdad es que queremos que nos escuchen alguna vez.” Además, informó que ante la protesta “se comunicaron del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, de la Dirección Provincial de Hospitales, y vamos a tener una reunión tripartita entre la dirección ejecutiva de nuestro hospital, la Dirección General de Hospitales y los delegados de ATE del hospital. También nos informaron que el viceministro Busso quería conocer personalmente los motivos de nuestra protesta. Nosotros seguimos con la protesta pero vamos con toda la esperanza de que se resuelvan muchos de los conflictos reales que estamos teniendo en el hospital.”

Respecto a la implementación de la Ley de Salud Mental, Gloria Canaviri, inquiere: “¿Qué significa la implementación de la Ley de Salud Mental? Ya está reglamentada, ya está implementada, pero no lo están haciendo: hay usuarios de sala que no tienen ni un papel higiénico para limpiarse la cola; hay dispositivos de externación, un dispositivo de externación ¿qué es? Son un grupo interdisciplinario que atienden a usuarios con trabajos en vías de la externación, pero no les suministran ningún material: ni cartulinas, ni fibrones, ni lana, nada. ¿Sabés por qué funcionan los dispositivos? Por la voluntad de los trabajadores, porque compran todo. Hace dos semanas que no les entregan ni papel higiénico ni servilletas ¿con qué te tenés que limpiar? ¿Eso no es vulneración de los derechos humanos? Además, nunca se llegan a formar todos los equipos en todas las salas de atención psiquiátrica, hay equipos, pero puntuales, en algunas salas.”

“Yo trabajo hace treinta años acá en el hospital –expresa Canaviri- y uno se acostumbra a muchos usuarios porque los conoce, yo no soy enfermera, pero los conocemos porque te vienen a hacer mandados y vos los ves flaquitos, porque les falta comida, muchos trabajadores traen la ropa que les sobra en la casa porque no hay presupuesto. Entonces, siento tristeza porque si salió una ley, una buena ley, por la que el usuario podía vivir en una casa, en interacción con todos nosotros, pero están acá mal atendidos, porque no tienen insumos, porque les falta comida –porque les dan comida, guiso todos los días, guiso con salpicada de carne-, y cuando saben que va a venir un juez, les dan pollo. Yo ya me puedo jubilar, pero me quiero jubilar con un hospital que quede en buenas condiciones, porque han hecho algunos cambios, pero no es integral el cambio.”

“El Hospital está judicializado desde el 2012/13, hay una mesa que interviene el hospital con varias organizaciones y esa mesa tenía que resolver, por ejemplo, el ingreso de personal de los diferentes agrupamientos, lo cual nunca se cumplió; poder completar los equipos interdisciplinarios para el área de salud mental, que tampoco nunca se cumplió y hoy, en vez de abrir lo que se necesita en la comunidad, se nos cierra uno de nuestros principales centros que viene funcionando desde el 2007, el Centro Comunitario Dr. Franco Basaglia, que para nosotros es un emblema del Hospital, donde se atienden cientos de usuarios y usuarias externados ¿Queremos que vuelvan esas personas al hospital? No, tenemos que empezar a abrir a la comunidad y en eso no tenemos respuesta del Ministerio de Salud.”

Canaviri también destaca que: “Acá, ya no sé si serán 200 o 300 los cargos desvirtuados, sobre 1800 trabajadores, en todos los agrupamientos hay cargos desvirtuados. ¿Qué son los cargos desvirtuados, como ellos les dicen? Algunos son acomodos a dedo como en todos los lugares hay, pero ellos también le dicen cargos desvirtuados a las Juntas Médicas. Hay recalificación laboral porque hace dos años compañeras han contraído tuberculosis, por trabajar en condiciones no dignas, si no es una enfermedad que debería estar erradicada. Eso fue hace dos años pero hace unos días una compañera trabajadora del sector de Admisión, que atiende al público, estuvo internada en el Hospital San Juan de Dios también con tuberculosis. Ahora está en la casa con un tratamiento. Y esa es una enfermedad que tiene que ver con la pobreza, con la mala alimentación, con las defensas bajas.”

“Dicen que hay 23 millones para salud mental pero hay un Centro de Día, Franco Basaglia, que está en el casco de La Plata y después de muchos años que venía funcionando tiene orden de desalojo, no se puede seguir alquilando el lugar donde está y entonces se cierra en estos días. Un centro que atiende a 80 usuarios, 80 usuarios que ya están externados, que viven en pensiones, algunos con las familias, otros se juntan entre dos o tres y alquilan una casita. Y hay también una casa asistida con cinco usuarios. Para atender a esos usuarios hay un equipo de enfermeros, psicólogos, psiquiatra, trabajador social, talleristas, son cerca de 20 trabajadores. ¿Qué va a pasar con la atención de esos 80 usuarios, van a quedar a la buena de Dios, quién los va a atender, van a venir acá al Romero? La Ley y los Derechos Humanos dicen que para poder externar a los usuarios tenemos que empezar a interactuar con la comunidad y qué vamos a hacer ¿los tenemos que volver a traer adentro? ¿Cómo van a hacer, la verdad, desconozco?

En consonancia, los trabajadores también reclaman la reapertura de paritarias, un SAMO digno para los trabajadorxs y el Hospital y exigen que cesen los “acomodos” y las “designaciones a dedo para conveniencia de unos pocos.”

Brindaron su adhesión y solidaridad con la protesta delegados y delegadas del Hospital de Niños, Hospital San Martín, Subsec. de Determinantes Sociales de Adicciones, Casa Cuna, Hospital Berisso, Consejo Directivo Provincial, Hospital San Roque.